Accueil Non classé Guaidó de paseo en Salinas

Guaidó de paseo en Salinas

0
0
30

El 2 de marzo pasado la cuenta oficial de la presidencia publicó en Twitter: “Dos presidentes unidos por un ideal: democracia para Venezuela” y en la imagen se podía ver al presidente Moreno junto al golpista Juan Guaidó. Debe ser una broma de nuestro chistoso presidente, me dije. Pero no, no se trataba de un sainete carnavalesco, aunque parecía, sino que en efecto el señor Guaidó había sido invitado por el presidente Moreno. Diario El Telégrafo informó que “Los jefes de Estado hicieron un recorrido por el malecón de Salinas…”. Santiago Cuesta, el consejero de Moreno, desde su cuenta daba la bienvenida al “presidente Guaidó”. Guillermo Lasso se refirió al visitante como “presidente de Venezuela, Don Juan Guaidó”. Lástima que no era un sainete porque realmente empezaba a ser cómico el espectáculo. Todos parecían convencidos de haber visto en el líder de la derecha más radical de Venezuela al presidente de ese país. Incluso el canciller Valencia –experimentado diplomático- cayó en el espejismo. “Ecuador acogió con calidez al presidente Guaidó”, escribió en su cuenta Twitter. Aunque precisó, en el mismo mensaje, que era una invitación del presidente Moreno, intentando dejar a la diplomacia fuera de esta malhadada operación.

Las principales agencias de noticias internacionales dieron cuenta del paseo de Guaidó por el balneario ecuatoriano pero a nadie se le ocurrió llamarle “presidente” o “jefe de Estado”. Cuando más se refirieron a él como “presidente interino autoproclamado”. No recuerdo una humillación semejante en la historia reciente del Ecuador. Recibir y despedir con honores de jefe de Estado a un conspirador significa apoyar el golpe de Estado fallido del 23 de enero en el que Guaidó se autoproclamó presidente interino. Cabe anotar que el gobierno ecuatoriano el 7 de febrero entregó el beneplácito a René de Sola Quintero como nuevo embajador de Venezuela en representación de Guaidó. Insensato el presidente Moreno participa y mete al país en la secuencia de guerra sucia norteamericana que busca desestabilizar la paz de la región. No creo que se trate de un resbalón de nuestra diplomacia, se trata de la confirmación de una regresión en la orientación de la política exterior del Ecuador.

Algunos comentan que la invitación del presidente Moreno a Guaidó habría sido una operación de comunicación para desviar la atención de la opinión pública. Las denuncias de corrupción que envuelven al presidente Moreno y los despidos masivos en el sector público son, en efecto, dos de los asuntos que incomodan al gobierno. Apenas el 18% de los ecuatorianos cree en la palabra del señor presidente, y surfear sobre la ola reaccionaria de asedio a Venezuela no creo que le ayude a subir su popularidad. Lo que si queda claro es que el acercamiento a Guaidó significa una sumisión a la estrategia de “los pirómanos más peligrosos de la administración Trump”. Calificados así en el editorial de Le Monde diplomatique de marzo 2019, los señores John Bolton y Eliot Abrams estarían a la maniobra de la intervención militar en Venezuela con la venia de Guaidó.

Según la profesora Julia Buxton, Guaidó encarna el ala más radical de la oposición, la más cercana a Washington y desprovista de base social. Desde la oposición, Capriles habría denunciado la intención de un golpe de fuerza de ciertos miembros “dispuestos a transformar a la población venezolana en carne de cañón” (Le Monde diplomatique, marzo 2019). El señor Abrams, en cambio, está salpicado hasta el cuello de escándalos debido a las masacres de campesinos en Salvador, Nicaragua, Guatemala y Panamá durante los años 70 y 80. Aunque suene paradójico, en tanto que secretario adjunto de Derechos Humanos, el señor Abrams defendió el régimen del genocida Ríos Montt que instaló el terror entre los Mayas Ixils luego del golpe de Estado de 1982 en Guatemala. Abrams es un viejo conocido de Venezuela que habría alentado el golpe de Estado contra el presidente Chávez en el año 2002. Resulta que este señor es el enviado especial de Estados Unidos en Venezuela. Gracias al presidente Moreno ahora somos amigos de lo peorcito de la clase política venezolana y norteamericana.

No les parece contradictorio que un gobierno que pretende construir un muro anti migrantes en la frontera de su país esté interesado por los derechos humanos en Venezuela. Una diplomacia más lucida y un gobierno con memoria histórica habrían evitado tener que pasar esta humillación. Cierto que es exclusivo del presidente de la república definir la política exterior, pero requerimos mayor discernimiento y determinación en la diplomacia al momento de concretizarla. No podemos alinearnos sin más a la política intervencionista de Estados Unidos. En lugar de alimentar la propaganda, por qué no se exige el fin del bloqueo económico, financiero y comercial? Sanciones de Estados Unidos que algunos observadores internacionales asocian a un crimen contra la humanidad. No podemos seguir haciendo papelones en la escena internacional, prestándonos para el juego sucio en contra de Venezuela. Nuestra diplomacia y nuestras Fuerzas Armadas no están para recibir con honores de jefe de Estado a un golpista.

Carlos Guevara Ruiz

Charger d'autres articles liés
Charger d'autres écrits par miopinion
Charger d'autres écrits dans Non classé

Laisser un commentaire

Consulter aussi

Un gobierno de aprendices y lobbystas?

Mientras Juan Roldán, el aprendiz secretario del presidente de la Republica, anda por ahí …