Accueil Non classé Golpe de Estado en Venezuela

Golpe de Estado en Venezuela

0
0
39

De manera general se entiende a la política exterior como la proyección de los intereses nacionales de un Estado más allá de las fronteras. Es atribución del Presidente de la República definir la política exterior y –me parece- que en esa capacidad radica el valor de un estadista. Con la Constitución de 2008 el Ecuador dio un giro a su política exterior y asumió un rol central en el proceso de integración latinoamericana. La salida de la base militar estadounidense de Manta, el caso Texaco-Chevron, la expulsión de la embajadora Heather Hodges y el asilo a Julian Assange han sido, entre otros, los temas que más fricciones han provocado en las relaciones diplomáticas con Estados Unidos. El porte internacional que alcanzó Ecuador en los últimos 10 años deriva precisamente de esa nueva política exterior post Montecristi.

El golpe de Estado en progreso activado el 23 de enero en Venezuela permite clarificar la posición en política exterior del gobierno de Moreno. Un primer gesto se dio en la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA el 10 de enero de 2019, en esa ocasión Ecuador se alineó a la campaña de hostigamiento a Venezuela que lleva adelante el Grupo de Lima. Seguidamente las relaciones diplomáticas con Venezuela se agravaron con la expulsión de la embajadora venezolana Carol Delgado. Y por último el reconocimiento a Juan Guaidó quien en un acto caricaturesco apoyado por el presidente Trump se autoproclamó presidente interino de Venezuela. La comunidad internacional está dividida entre aquellos que reconocen a Guaidó y otros que reconocen la legitimidad del presidente Nicolas Maduro. El gobierno ecuatoriano puede disentir por diferencias ideológicas con el presidente Maduro pero no por eso debe apoyar un golpe de Estado. La cancillería ecuatoriana se encuentra en una situación sin precedentes, René de Sola nombrado ilegalmente por Guaidó como el representante diplomático en Quito está a la espera del beneplácito del gobierno ecuatoriano. Qué hará Moreno? La situación es ridícula, la presión externa es enorme y el talante de Moreno como estadista es blandengue.

La injerencia de Estados Unidos en América latina ha sido una constante histórica, quizá lo particular en esta coyuntura es que se ha encontrado, salvo contadísimas excepciones, con un continente huérfano de estadistas. En julio de 2018, luego de la visita del vicepresidente Pence a Quito, el embajador Chapman declaró que “el Ecuador ya es un aliado estratégico en la región.” El embajador norteamericano es un conocido de los pasillos de Carondelet y últimamente de la Asamblea Nacional. Diplomático con experiencia en Afganistán, Mozambique y Brasil. Consultor privado en Brasil, Texas, New York y Arabia Saudita. El experimentado y agencioso embajador ha logrado en tiempo record no sólo restaurar las tensas relaciones diplomáticas entre los dos países sino que se ha puesto en el bolsillo al gobierno de Moreno.

La crisis venezolana está sirviendo para zanjar una disputa geopolítica entre potencias hegemónicas en decadencia y otras emergentes. A nombre de la democracia, Estados Unidos, Europa, China y Rusia miden fuerzas en Venezuela. Todos sabemos que por donde pasa la bota de Estados Unidos lo que menos queda es democracia. Sino veamos lo que pasa en Libia, Siria, Yemen, Palestina… Suenan tambores de guerra en el caribe decía el expresidente Mujica. La propaganda de Estados Unidos ha penetrado fuertemente en la región y lo cierto es que en la opinión pública se ha instalado un discurso anti Venezuela que traerá consecuencias nefastas para nuestras sociedades, las expresiones xenófobas son una muestra de ello. Una revisión a la columna de opinión del diario El Comercio del 2 y 3 de febrero demuestra a qué punto la propaganda ha sido efectiva. A fuerza de repetir adjetivos algunos pretenden construir la realidad, como si en la repetición estuviera la demostración. Para Pablo Cuvi el apoyo de un personaje como Trump le es más indigesto que el propio golpe de Estado. Óscar Vela rayando en la paranoia ha llegado a acusar al Papa Francisco de cómplice y encubridor de delincuentes del socialismo del siglo XXI que son una “lacra de caudillos comunistas.” Monseñor Julio Parrilla asegura que “Maduro se sostiene a golpe de bayoneta.” José Ayala Lasso celebra en su artículo que “el fin del dictador de Caracas está claro y se acerca a galope…” la referencia militar a la caballería es inquietante en la pluma del ex canciller ecuatoriano.

Aún más surrealista ha sido la emisión del programa Políticamente Correcto del 3 de febrero titulado tendenciosamente ¿La intervención militar es un escenario posible? Tres panelistas ecuatorianos, una política venezolana y el moderador del debate coincidieron en defender el golpe de Estado. Mientras el Cnel. r. Mario Pazmiño ex jefe de inteligencia asumió que la intervención militar es una solución viable, el señor Carlos Larreátegui rector de la Universidad de las Américas llegó a decir que Maduro es un dictador incluso más sanguinario que Franco y Pinochet. El señor Víctor Granda exdiputado socialista acusó de irresponsable a Pazmiño por sus declaraciones sin embargo no se privó de atacar al socialismo del siglo XXI.

No es un secreto que el presidente Moreno abandonó el programa de gobierno con el cual fue elegido, pero conviene recordarle que el documento recoge los principios fundamentales de la política exterior ecuatoriana consagrados en la Constitución: “Ecuador proclama la convivencia pacífica y la autodeterminación de los pueblos … condena toda forma de imperialismo, colonialismo, neocolonialismo y reconoce el derecho de los pueblos a la resistencia y liberación de toda forma de opresión … condena la injerencia de los Estados en los asuntos internos de otros Estados y cualquier forma de intervención, sea intervención armada, agresión, ocupación o bloqueo económico o militar.” Dudo que el presidente conozca este texto extraído de su programa de gobierno, pero confió en que ha leído el artículo 416 de la Constitución. No se le está pidiendo que apoye a Maduro, simplemente que cumpla con la Constitución.

Carlos Guevara Ruiz

Charger d'autres articles liés
Charger d'autres écrits par miopinion
Charger d'autres écrits dans Non classé

Laisser un commentaire

Consulter aussi

Guaidó de paseo en Salinas

El 2 de marzo pasado la cuenta oficial de la presidencia publicó en Twitter: “Dos presiden…